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domingo, 5 de diciembre de 2010

El cambio empieza por nuestras ciudades y pueblos



Soy socialista desde hace 35 años, cuando, aún en mi adolescencia milité en el Partido Socialista Popular de Tierno Galván, Alcalde que fue de Madrid por el Psoe, y soy militante del Psc desde hace ocho años.

Creo en el funcionamiento democrático y en los valores éticos y de pensamiento del Partido Socialista, representados por el psc y el Psoe.

Hoy expreso mi opinión pública al derecho que tiene Oliver Klein y la corriente Nueva Agenda Socialista a presentar su candidatura para encabezar la lista que represente a los socialistas en Cambrils.

Robert Benaiges ha manifestado en los medios locales que tiene el apoyo del 1er. Secretario y de Organización de la 17ª Federación del Psc, también la del 1er. Secretario y de organización del Psc. Y aunque estos no se han manifestado aun públicamente, le supongo veraz en sus afirmaciones, y estos tienen derecho a manifestar su apoyo al actual alcalde de Cambrils. También estoy seguro que estos respetarán los principios democráticos que rigen nuestro partido, y en los que yo creo.

Igualmente estoy seguro que Oliver Klein respetará democráticamente la decisión de la Asamblea si esta no le es favorable.

Es en el mismo sentido en el que yo manifiesto mi apoyo a Oliver Klein, porqué en definitiva es la Asamblea de los militantes de Cambrils, los que diariamente están en contacto con la realidad de la agrupación y el sentir de los votantes y de la ciudadanía de Cambrils los que en voz soberana deben decidir quién será su candidato a las próximas elecciones municipales.

Posteriormente será el Consell de Federación y el Consell Nacional los que ratifiquen, o razonadamente rechacen la decisión de dicha asamblea, pero el Sr. Klein tiene el derecho de todo militante a presentar su candidatura si reúne los apoyos establecidos reglamentariamente.

El Sr Benaiges podrá discutir si los nuevos militantes que Klein ha acercado al partido deben ser admitidos o no, pero igualmente será la asamblea quien mayoritariamente aceptará las nuevas solicitudes o no, no el 1er secretario, así lo disponen los Estatutos del Partido Socialista de Catalunya.

Igualmente será el Comité de Garantías el que tras escuchar al Sr. Klein resolverá si ha vulnerado el código ético y los estatutos del partido socialista, me sorprende escuchar al Sr. Benaiges que ya sabe que este comité expulsará al Sr. Klein, me parece que ignora los principios democráticos de dicho comité y de nuestro partido.

El Sr. Klein y su corriente de opinión tiene derecho a utilizar la sede del partido en sus reuniones o a reunirse en cualquier otro lugar si, como parece ser, este uso le ha sido negado.

Como socialista me parece una grave irresponsabilidad que afecta a todo el Partido de los Socialistas de Catalunya el haber trasladado su enfrentamiento personal a la luz pública apenas 12 horas después del cierre de los colegios electorales, ejerciendo la potestad que tiene como alcalde de Cambrils y como 1er secretario de su Agrupación.

Con su decisión, no solamente ha dejado al gobierno socialista de Cambrils en minoría sino que ha pretendido entrar con ventaja y estruendo en la reflexión y debate sosegado que los socialistas debemos tener para analizar los resultados electorales y debatir internamente las mejores opciones de futuro para presentar a nuestros ciudadanos.

Pido a los órganos superiores de nuestro partido que restauren de inmediato el debate sereno y democrático para que todos los militantes podamos participar en las propuestas socialistas que nos permitan recuperar el liderazgo de nuestra sociedad.

Tenemos los valores, las ideas y las personas para ello.

Me siento orgulloso del proceso seguido en mi agrupación de Salou donde en un proceso absolutamente democrático y transparente se ha elegido unánimemente a Toni Brull para encabezar nuestra candidatura en las próximas municipales. En este caso ha sido el anterior Alcalde quien, como él mismo ha manifestado en declaraciones públicas abandona el partido al comprender que este no está sujeto a sus decisiones personales.

sábado, 20 de noviembre de 2010

INMIGRACIÓN Y ELECCIONES




La inmigración es un tema recurrente y utilizado electoralmente por la mayoría de los partidos políticos. Se trata de un tema que, llega a los sentimientos más sensibles de la sociedad.


En estas elecciones definiremos la Catalunya del futuro, al menos para los próximos cuatro años. El partido de los Socialistas defiende y defenderá la visión de país basado en las personas. Otros lo hacen desde una visión liberal y mercantilista, donde las personas faltan o sobran según la coyuntural situación del mercado de trabajo, y donde el hombre solo es una herramienta necesaria para obtener el máximo beneficio con el menor coste. Otros, los nacionalistas, defienden la asimilación del extranjero a la cultura dominante, de la que ellos se proclaman únicos albaceas y ven en el inmigrante, sea español o extranjero un peligro para su visión “territorio-cultura-nación” como algo único.


En momentos de crisis, la integración de los inmigrantes y su cohesión dentro de la sociedad crea tensiones más emotivas que racionales. Una vez recogida la cosecha, el inmigrante pasa a ser vagabundo, sobra. Corren tiempos donde priva el mercantilismo, las normas que rigen el mercado, y si hay exceso de mano de obra, expulsemos del mercado al más débil, o al diferente.
Pero existe una realidad que Catalunya ha aprendido a través de siglos de flujos migratorios y que constantemente han enriquecido nuestra sociedad. Salou es un ejemplo muy significativo de ello. Esta ciudad se ha formado desde un núcleo pequeño en una de las ciudades más importantes y pujantes de nuestras comarcas.


Sus ciudadanos, muy mayoritariamente provienen de otras comarcas, regiones y países, cada vez más lejanos.


El ciudadano no español, con orígenes tan lejanos como África, Latinoamericano o Europa oriental no vota en estas próximas elecciones y por tanto el mensaje que envían muchos partidos, particularmente los que componen la derecha política y social, tienen un mensaje que difícilmente repetirán en las siguientes elecciones municipales, donde muchos de estos inmigrantes podrán tener una participación activa votando y elevando sus propuestas.


Así, combinan una postura intransigente generalizando una situación de ilegalidad, que no es real, haciendo al inmigrante protagonista de un aumento de la delincuencia, que tampoco es real, causa de la falta de trabajo, que definitivamente tampoco es real.


Catalunya será el país que construyamos los ciudadanos de Catalunya, sea cual sea su origen, su religión su raza o su cultura, con pleno respeto a nuestros principios básicos e irrenunciables como la igualdad entre las personas, el derecho a la educación y a un trabajo digno, y dignamente remunerado, a la salud, etc.

La cultura es dinámica y va reconfigurándose por influencias de clase, género y grupo étnico, identificar cultura con Estado-nación o cultura con una religión, es una falacia, ni siquiera los cristianos compartimos una sola cultura, y la sociedad catalana hace ya tiempo que ha asumido como propias tradiciones de otras partes de España, especialmente en Salou celebramos como propias celebraciones como la Feria de Abril o el Pilar.


Los inmigrantes han hecho grandes sacrificios para llegar a compartir estos principios con los que llegamos antes o siempre estuvimos aquí, y desean participar en el desarrollo de nuestra sociedad. Es su derecho, reconocido en los Derechos del Hombre y es nuestro interés en que estas personas consigan integrarse efectivamente, que puedan participar en situación de igualdad en nuestra sociedad.


Al inmigrante se le debe exigir que cumpla los principios de nuestra sociedad y que los aplique también en su entorno personal y familiar.

viernes, 19 de febrero de 2010

¿”NOUS CATALANS”? - FUSION O ABSORCION

Los catalanes hemos crecido en más de un millón de personas, en Salou las personas que han llegado desde tierras extranjeras son ya el 40% de la población. Ultimamente hemos visto sucesos relacionados con ellos en Vic, Cunit, Vendrell o Reus.

Son hechos aislados, diferentes entre ellos, pero especialmente ahora, con los tiempos que corren para todos, estos hechos ponen a prueba la capacidad de Cataluña para afrontar un crecimiento hasta ahora modélico y las distintas visiones sobre estos nuevos ciudadanos que se incorporan a nuestra sociedad, nuevas visiones, nuevos conceptos, nuevos valores.

De como asumamos el crecimiento de nuestras ciudades dependerá que están sigan siendo sostenibles y cohesionadas. Igual en tiempos de bonanza o, como ahora, de crisis.

Y ahí observo distintas posiciones, diferentes perspectivas donde tienen mucho que ver las ideologias que conforman nuestro panorama social y político.

Me preocupan especialmente las posturas de los dos grandes grupos politicos catalanes, menos, las del gran nacionalismo español, PP y Pxc, para los que España solo es una y el resto no cabe, que utilizan los conflictos desde su particular interés a corto plazo.

Convergencia, consciente de este fenómeno, que pone en cuestión su particular visión del catalanismo, monocultural y del que se creen únicos custodios opta por la absorción de los que ellos llaman “Nous Catalans”, hay pues, “nous i vells catalans (que son ellos)”. Los incorporados recientemente a nuestra sociedad deben someterse a exámenes de catalanismo, carnets por puntos para ser aceptados, contratos de integración. Deben adoptar nuestra lengua (catalan, por supuesto) nuestros usos costumbres y tradiciones como propias, y con un laicismo que no practican hacia su propia religión cristiana.

En resumen, una nueva colonización del indígena, esta vez en nuestra propia tierra y donde el llegado es el indigena.

Para ello han situado al frente de este proyecto a un politico que a lo largo de su trayectoria ha ido buscando siempre el mejor acomodo en diversos proyectos y especializado en generar mucho ruido con pocas nueces, y siempre con poco efecto real y al que no les será dificil dejar en evidencia cuando llegue el momento.

Por que, es dificil entender cuando en Vic se justifica el negar derechos a personas inmigrantes, en Cunit critica los esfuerzos de su alcaldesa por conciliar conflictos y en Vendrell carga contra los Mossos d'esquadra obviando la dificil convivencia y el alarmismo que crea su propio alcalde en connivencia, como en Vic, con el partido xenófobo PxC de Anglada y Armengol.

Hay otra visión, la que comparto, donde lo importante son las personas, sin distinción de raza, origen o religión. Personas que enriquecen todas las culturas, que transforman la sociedad aportando sus valores universales y enriqueciendose a sí mismos con los valores de las ciudades que los acogen como uno más de ellos.

Todo ello, con sujeción y respeto a los deberes y normas que entre todos nos damos y que incluyen el respeto y acatamiento a la ley y a los elementos de autoridad y orden tenemos establecidos para la buena convivencia y gobernanza, jueces y fuerzas del orden.

Todo lo demás es utilización interesada, manipulación, populismo en definitiva sin ningún contenido ni solucciones reales.

viernes, 27 de noviembre de 2009

El TC, el Estatut y la teoría de Julia Roberts

TRIBUNA: El debate sobre el Estatuto de Cataluña FRANCESC VALLÈS
FRANCESC VALLÈS 27/11/2009
A raíz del apasionado debate que en los últimos días se está generando sobre la más o menos inminente sentencia del Tribunal Constitucional (TC) sobre el Estatut, me vino a la cabeza una teoría que hace unos años me contó mi profesor de Filosofía del Derecho en la facultad, para explicar los problemas que pueden surgir en la creación y la aplicación del derecho. La llamó la teoría de Julia Roberts.
Este nombre tan poco jurídico tiene su origen en una escena protagonizada por la famosa actriz norteamericana en la película El informe pelícano. En ella un profesor de Derecho Constitucional plantea en clase un caso real sobre el conflicto existente entre la competencia de un Estado que reguló por ley la sodomía para convertirla en un delito sexual y el derecho a la intimidad reconocido en la Constitución federal. El profesor pregunta a sus alumnos cuál creen que fue la decisión del Tribunal Supremo en ese asunto. Julia Roberts, alumna, hace un alegato en defensa del derecho a la intimidad, afirmando que el Estado no puede tener competencia para limitar un derecho fundamental protegido en la Constitución y que, en consecuencia, la ley del Estado debería ser declarada inconstitucional. Tras lo cual el profesor, resolviendo el problema que había planteado, afirma: "Muy bien argumentado, pero lamento decirte que el Tribunal Supremo dijo todo lo contrario". A lo que Julia Roberts responde: "¡Pues si es así, se equivocó!".
El TC español tiene que resolver acerca de la constitucionalidad del Estatut de Catalunya. El recurso interpuesto por el PP le obliga a ello. A pesar de que otros Estatutos con preceptos idénticos o similares al catalán, van a pervivir inmunes en nuestro ordenamiento jurídico, simplemente porque el PP no apreció motivo alguno para recurrirlos. No sólo eso, sino que encima los votó. Así pues, el TC tendrá que pronunciarse. Pero el juicio de constitucionalidad que tiene que realizar, no consiste en buscar argumentos para declarar inconstitucionales preceptos del Estatut. Nuestra Constitución no le atribuye la potestad para actuar como un legislador negativo con capacidad para expulsar discrecionalmente, normas de nuestro ordenamiento jurídico. De así ser, el TC tendría poderes para corregir, a su antojo, la voluntad del Parlamento. Y el TC no puede sustituir al poder legislativo. Todo lo contrario.

En su examen de constitucionalidad, el TC está sujeto al llamado principio de conservación de la norma y su misión consiste principalmente en hallar alguna interpretación de la ley recurrida que sea conforme a la Constitución. Debe buscar una interpretación que tenga como finalidad última, preservar la ley aprobada por el Parlamento. Encontrar criterios que permitan mantener la norma en el ordenamiento jurídico, puesto que es el poder legislativo quien la ha aprobado en expresión de la soberanía popular. Y ello es así porqué, obviamente, ningún Parlamento hace leyes, a sabiendas de que son inconstitucionales. De ahí que, en la medida que el TC sea capaz de encontrar aunque sólo sea una interpretación constitucional de la ley que examina, debe conservar el texto de la norma. En definitiva, el TC debe trabajar para hallar una interpretación de la ley que tenga cabida en el marco de la Constitución, y no para buscar elementos de inconstitucionalidad.

A pesar de ello, el Tribunal podría declarar inconstitucional aspectos del Estatut. En efecto, jurídicamente podría hacerlo, puesto que en el juicio para la adecuación del texto a la Constitución, podría apreciar que sobre algún precepto no hay interpretación posible que tenga cabida en el marco de nuestra norma fundamental. Pero, y aquí regreso a la teoría de Julia Roberts, el TC tiene que ser consciente de lo que tiene entre manos, y de lo que significa política y constitucionalmente el Estatut. En su examen de constitucionalidad, el TC debe ser muy consciente que el Estatut no es una norma cualquiera. Su aprobación, y la de todos los otros Estatutos que se reformaron en la anterior legislatura, implica la elaboración de un nuevo pacto autonómico. La voluntad política de avanzar en la concepción de nuestro Estado de las autonomías, superando una primera fase fructífera, pero ya agotada. Significa la plasmación de una voluntad mayoritaria de reescribir las bases de nuestra arquitectura institucional. Es una voluntad cuasi-constituyente. Es un pacto originario de derecho. Un nuevo pacto constituyente que el TC no puede ni debe ignorar. El TC puede declarar inconstitucional algún precepto del Estatut. Pero lo que no puede hacer en ningún caso es equivocarse. Eso lo sabe hasta Julia Roberts.